Etiqueta: Esperanza

¡Sacúdete!

Hace un par de días murió Chester Bennington, vocalista del grupo de rock Linkin Park, y no pude dejar de preguntarme: “¿Nuevamente? ¡La pucha! No ha pasado ni un año y otro rockero se suicida”. ¿Cuál fue el motivo? Depresión, la maldita depresión, la enfermedad de nuestra época.
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La vida es tal como la vemos

Ciento cuarenta y cuatro preguntas, respondidas una detrás de otra por el lapso de unos treinta minutos, confirmaron mi sospecha: Todos somos locos, solo que algunos sabemos cómo disimularlo… o por lo menos es lo que creemos.

Estaba siendo sometido a una prueba psicológica, no recuerdo el nombre, pero dadas las preguntas era fácilmente deducible su objetivo: Determinar si yo era un suicida en potencia, si tenía delirios de persecución, si sentía miedo de la gente y las aglomeraciones, si me arriesgaba más de lo que debería y cosas por el estilo. Eran tan obvias las preguntas que uno podía responder siempre bien para que lo creyeran normal, pero… siempre hay un maldito pero en la vida… algunas respuestas eran tan lógicas y socialmente correctas que me pregunté a mi mismo: ¿No será que yo creo que una respuesta es correcta cuando en realidad no lo es?

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¡Madruga!

¿Realmente te despiertas todos los días a las seis? Esa pregunta la he oído mil veces, mis amigos y conocidos no pueden entender que teniendo la posibilidad de dormir no lo haga, que siendo dueño de mi horario laboral no me quede más tiempo dormido.

Hoy les contaré los motivos…

No existe nada mejor que el amanecer para pensar tranquilo, libre y sin apuros. El mundo esta dormido, muchos sueños han transcurrido por la noche, las preocupaciones del día anterior han sido llevadas detrás de los ojos, los momentos felices del pasado se pintan en nuestro espíritu y dejan libre nuestro cuerpo para crear nuevos momentos felices.

¿Existe mayor regalo de Dios que un amanecer? ¡Pues claro que no! Dios nos ama tanto que cada día, cada 24 horas, nos dice en silencio: Hoy puedes empezar todo de nuevo, hoy puedes hacerlo mejor, hoy puedes repetir eso tan bueno que hiciste ayer. Él sonríe y nos pregunta: ¿Con qué me sorprenderás hoy? ¡Estoy ansioso de ver lo que harás!

Hoy es un día único, nunca más se repetirá y depende de nosotros hacerlo memorable. Hoy puede ser el día, hoy puedo cambiar mi historia, hoy puedo amar como nunca, reír como nunca, cuidar como nunca.

¿Porque me levanto a la seis? ¡Porque no puedo perder el tiempo! ¡Hoy es el día!

El tiempo cura corazones, no memorias

Dicen que el tiempo lo cura todo, pero la realidad es que el tiempo cura nuestro corazón, pero no nuestra memoria. Puede ser que aquello que alguna vez nos hizo sufrir ya no nos haga daño, pero está ahí y ahí permanecerá. Algo así como cuando uno se rompe un hueso, con el tiempo el hueso se cura, pero el momento de la ruptura siempre está en nuestra memoria y algún rato, cuando existan cambios en el clima, nuestro cuerpo nos recordará que algún día nos quebramos.

¿Por qué el tiempo no limpia nuestra memoria? ¡Todo sería más fácil! Todo evento malo pasaría y no quedaría nada, no habrían secuelas… Como la vez que ese profesor nos humilló frente a todos y nos condenó a tener miedo de hablar en público para siempre… o cuando descubrimos que la persona amada nos engañó y nunca más pudimos confiar en ella… o cuando un amigo se llevó para siempre todos nuestros ahorros y nunca más dimos dinero a quien lo necesitaba… o aquellas palabras hirientes que salieron de la boca del ser amado y que rompieron algo dentro nuestro y terminaron matando el amor.

Hay alguien que nos dice: ¡No te arrepientas de tu cicatrices! ¡Mira las mías! Están en mis muñecas y me recuerdan a ti… yo morí para que tu vivas… yo sufrí para que tú seas salvo… lo que yo sufrí por ti, no cambió lo que siento por ti.

Es por eso que recordamos todo, no para condenar nuestra vida, sino para que cuando veamos que alguien está sufriendo a causa de algo que también a nosotros nos ocurrió, le digamos: ¡Levantate! No dejes que eso te marque de por vida… puedes y debes seguir confiando… puedes y debes seguir amando… puedes y debes seguir creyendo.

No dejemos que los malos momentos guíen nuestra vida… hagamos que los malos momentos se transformen en palabras certeras para que las personas a quienes amamos sufran menos que nosotros… seamos luz, no oscuridad.

Dios no tiene tiempos, Dios es

Siempre nos dicen que ‘Dios no tiene tiempos, Dios es’.

¿Y que significa esto? Que Dios sabe lo que pasó, lo que está pasando y lo que pasará. Aunque Dios nos ha dado el libre albedrío, él sabe que pasará porque él conoce todos los futuros posibles.

Así que, cuando pasemos por esos momentos de la vida en que todo parece ir mal… esos momentos en la vida cuando nuestro corazón esta destrozado, nuestra alma esta dañada y nuestro cuerpo cansado… esos momentos en la vida en el que sentimos que nuestra pareja no nos apoya, la persona que amamos decidió dejarnos, nuestro hijo nos decepcionó, nuestro trabajo nos cansó, un ser amado murió, el amigo nos traicionó… esos momentos en que no podemos dormir o despertamos de madrugada por haber tenido un mal sueño… y de repente… no sé… sentimos un algo, sentimos una mano en nuestro hombro, sentimos que alguien nos dice ‘no desesperes’.

Es papá Dios que nos dice ‘no desesperes’ en la forma de una lectura, en la forma de un vídeo encontrado por ahí, en la forma de un libro con palabras de esperanza, en la forma de un amigo con las palabras acertadas, en la forma de un estado o una imagen compartida en Facebook.

Es Dios que nos dice: ‘Yo estuve en tu futuro, te vi allá… y todo estará bien’.

Así que… sigue caminando, avanza, progresa, trabaja, ama y busca despertar sonrisas a tu alrededor… tus problemas no son eternos… tus miedos no son constantes… tu desdicha pasará. Solo debes confiar en Él… pues como tu papá… Él te está cuidando.

Recuerda: ‘Él estuvo en tu futuro, te vio allá… y estarás bien’.

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